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miércoles

Tengo un hijo, un perro y un marido...

…y una casa, un trabajo y un cuerpo que mantener.
¿A quién se le ocurrió que con 24 horas podría ocuparme de todo?
Y ojo! Porque no estoy ni cerca de ser una obsesiva ama de casa, pero una vez por semana hay que limpiar la casa, mas teniendo un bebe,y un perro, y un marido.

Y mi trabajo no se termina en la oficina, porque por hacerme la madre moderna arregle para estar menos horas afuera y trabajar desde casa. Osea, que después de cenar suelo encerrarme en el escritorio a trabajar. Y en el medio de toda esta rutina, obvio, que aunque sea media hora trato de pasar por el gimnasio, carrito en mano, para hacer un poco de cinta para recuperar las formas.

viernes

trabajo y...

Al cansancio del trabajo, al que llego con pocas horas de sueño, sumale el cansancio por sacarme leche, o sea, extraerme energías. El viaje de vuelta en colectivo, con la cintura destrozada y un pibe que me da el asiento porque confunde mi panza con la de una embarazada. Y mi ego pelotudo, que otra vez se equivoca y en lugar de aceptar el asiento gustosa le escupo en la cara ¨ya se que estoy gorda pero lamentablemente el mundo no esta lleno de pampitas que paren pibes y quedan como si nada. Esta es panza es de haber parido hace poco, ser ama de casa, esposa y trabajadora y seguro si el reparto de tareas fuera equitativo y los hombres hicieran la mitad de lo que hacemos la mujeres yo ya habría recuperado mi figura de hace años.¨
Poco probable, pero el pibe no tiene porque saberlo, no?
Encima llego a casa y mi marido me mira como pollito mojado pidiendo atención... cariñosa, obvio. Y yo ¨estoy cansada, no doy mas ¿tengo que enumerar las cosas que hice? Después agarro la agenda y me fijo en que momento tenemos un hueco como para hacerlo. Pero ahora apaga la luz que estoy muerta de sueño y en dos horas me toca dar la teta.

sábado

Duermete niño!

Los bebes saben dormir, ahora que lo hagan en el mismo momento en que vos también vas a acostarte es una cuestión de suerte. Y yo tengo mucha mala suerte. Mi hijo se despierta cada dos horas reloj a tomar la teta. Asi que si en el día llego a lavar los platos y darme una ducha ya es un decir. El tema es a la noche, porque aunque el pediatra me dice que debería dormir, no quiere. Arme una rutina, baño calentito, shantala para que se relaje, pijamita perfumado, la musiquita que escuchaba en la panza, y nada. Lo rodee de almohadones forrados con las remeras que use en el día, y nada. Desenchufo los teléfonos, hablo por señas, la tele en mute y la casa en penumbras y nada. Hasta probé ponerle el huevito, en el que si duerme de día, adentro de la cuna pero nada. O si, mamá boca arriba, bebé boca abajo, y a descansar cerca de la teta con el olorcito en vivo y en directo.
Los primeros quince días entre la emoción, el miedo y la alegría de verla respirando ahí tranquila en la cuna aguanté despierta. Pero el sueño empezó a hacer estragos. Tuvimos más de una discusión bizarra. Él con el bebe en y yo con la teta al aire, amamantando a un bebé invisible discutiéndole a morir que no tenía más manos para dar más tetas.
Intentar una y otra vez opciones para que se duerma en donde corresponde, más el hecho de que me gusta que mi bebé se duerma a upa porque tengo la sensación de que sigue estando ahí conmigo (si pudiera la dejaría ahí hasta los 18, cuando me cambie por otro pecho un poco mas peludo) hace que patee la decisión de sacarla de la cama hasta que mi marido empieza a reclamar volver a ser el hombre con el que alguna vez tuve sexo.

lunes

VI. Todo lo que digan será usado en su contra

Un tema que todavía no tocamos es como esta tu relación con él, tu marido. Tal vez porque ahora te convertiste en algo mas narcisista de lo que eras y no tenías mucho tiempo para ocuparte de él. En fin, como sea, es el que te donó amablemente su esperma con lo cual deberías prestarle un poco de atención. Lastima que la atención no necesariamente tiene que ser amorosa o algo parecido...

Primero fue la adaptación de los dos a tener sexo sin pensar en todos los chistes de mal gusto que tu compañero de oficina se ocupó de decirte (y que acá no repetiremos). Así que cuando superas la culpa de que el bebe vea lo que están haciendo desde una platea privilegiada empezas a darte cuenta que ya no estas tan flexible como antes, además tu capacidad de resistencia disminuyó un poco con el peso de la panza pero que la calentura aumento de manera inversamente proporcional. Hasta te volviste mas chanchita que en otras épocas y empezas a investigar sin vergüenza aparatitos, vestuarios y otras delicias de la vida que antes no hubieras imaginado. Y tu gordo fascinado!.. bueno fascinado por lo menos los días en que te convertís en esta especie de bomba sexual. Porque a decir verdad el resto del tiempo te volviste en el ser humano mas insoportable en el planeta tierra, es mas si pudieras escapar de vos misma lo harías sin ninguna duda. Es que no es fácil adaptarse, y menos si tenes que abandonar el mate de las mañanas porque la acidez te mata, las harinas ya no son una opción porque no podes aguantar los gases y se te empiezan a escapar en los lugares menos esperados, y lo peor llega el día que haciendo la cola en un banco se te escapa un chorrito de pis mientras te reís de lo que una amiga te estaba contando.

Ni hablar de tus grandes cambios de estados anímicos. Empezas teniendo buenos días y malos días, días en los que crees que seras una madre moderna que va a poder llevar adelante una vida plena como madre, laburante y mujer, y días en los que crees que te convertirás en una especie de susanita frustrada que limpia pisos todo el día. Y el ¨¿pobre?¨ de tu marido que trata de calmarte ofreciéndote que no trabajes por un tiempo... y eso te hace estallar, que te ofrece buscar una niñera por un tiempo... y eso te hace estallar, hasta te ofrece dedicarse al cuidado del niño y de la casa y eso te hace estallar.

No hay pito que te venga bien, y menos el de él... asi que en esos momentos mejor retirarse lejos de cualquier ser humano porque hasta tu perro puede llegar a salir lastimado...

jueves

III. Buscando al dotor...

Tarea difícil si las hay... lamentablemente venís a descubrir en este momento que tu ginecóloga de toda la vida es solo eso, ginecóloga. No te queda otra que salir a buscar al tan famoso y mentado obstetra! Y una vez que comentaste en voz alta que estabas en esta búsqueda es el principio del fin, porque todas la mujeres que te rodean trataran de convencerte con cualquier artimaña de que vayas a SU obstetra... La primera es tu mamá que te sugiere que te atiendas con el obstetra que te trajo al mundo... no estará muy mayor ese hombre??? La medicina en estos años ha avanzado a pasos agigantados y no te sentís muy segura de ponerte en manos de un señor que a esta altura debería estar retirando en vez de seguir jugando al doctor. Tus amigas te llenan de datos, tu marido repasa toda la cartilla medica y vos lo único que sabes es que tenes la agenda llena de citas con diversos hombres y mujeres que te van a pesar y observar y tendrás que quedarte con el o la que te caiga mejor.

¿Que tenes
que evaluar para elegir el obstetra? Para empezar se te ocurre que si toda la vida elegiste ginecóloga porque te daba vergüenza abrir las piernas frente a un hombre (cabe aclarar que la vergüenza aparecía cuando las piernas las tenias que abrir para que alguien te examine por dentro, porque en otros planos de la vida se te daba muy bien esto de abrir las piernas) deberías buscar a una obstetra. Pero vaya a saber por que extraña razón hay mayor cantidad de obstetras hombres que mujeres. Por otro lado, pensas, debería ser alguien que sea tu aliado a la hora de convencer a tu hombre de que ahora sos la protagonista y él te tiene que cuidar y mimar. Alguien preocupado por que no te pongas como una vaca... que otra cosa??? Termias yendo al obstetra que te recomendó una mina del trabajo con la que jamás habías cruzado una palabra.

Primera impresión: serio, seco, de pocas palabras. Perfecto! Ideal para tu neurosis.. te imaginas si es un tipo que te deja preguntar, preguntar y preguntar... vivirías adentro de su consultorio... y tu marido? con el miedo que tiene cada dos horas llamaría a su celular, que solo te lo dio para urgencias, para preguntar por cada gesto, cara o sonido que vos hagas. Y como dicen en las propagandas, la primera impresión es la que cuenta, como buena masoquista que sos el tipo que peor te trato es el elegido, al fin y al cabo la última que vez que hiciste eso tan mal no te salió, ya llevas 4 años de casada...

Seguinos como ell@s!!!!