martes

I. Esas benditas dos rayitas...

Vos estabas muy tranquila, ni te habías dado cuenta de que hacía como dos meses que no te venía. El estrés, el trabajo, tu cumpleaños número 30, en fin todo era mas importante que ocuparte de que no te venían los odiosos dolores menstruales. Pero un día, un compañero de trabajo, de esos a los que les encanta dar malas noticias te mira y te dice ¨felicidades, no sabía que estabas embarazada ¨. Ni te gastas en darle explicaciones, que le importa a él si este finde semana le diste a las mollejas, el chorizo, la tira de asado y completaste con un bajativo flan con dulce... como si él estuviera muy en forma!

Pasado el momento de ira y depresión te pones a sacar cuentas y los números no te dan, la verdad es que ya te tendría que haber venido... salís del trabajo y te vas a unos de esos shopings de farmacia que te encanta recorrer, después de llenar tu canasto con maquillaje, chocolates, aspirinas, y otras huevadas te avivas de que no agarraste el test de embarazo. Freud diría que es un olvido voluntario (o algo así). Como sea agarras uno confiada que el retraso se debe a otras cosas que no son justamente un bebé. Llegas a tu casa y le contas la anécdota a tu marido, que te mira distraído y no te da ni bola. Tanto es así que otras vez te olvidas y se pasa la noche sin novedades.

A la mañana siguiente cuando te preparas para bañarte te acordas y como si fuera un trámite más haces pis en ese incómodo recipiente (hacer pis en el recipiente es un decir, la verdad es que primero buscas un vaso en donde deposita el pis para después pasar un poco al cuadradito minúsculo en el que vaya una a embocar) y te metes en la ducha. Salís de la ducha y mojada en la toalla y en medio del vapor crees ver dos rayitas. Como una loca gritas ¨ Gordo baja! gordo baja!¨ y el otro medio dormido y sin entender se mete en el baño y se topa frente a frente con tu cara de asombro y un palito con dos rayitas...

Después de tres cafés para tratar de digerir la ¿buena nueva? en un acto de locura deciden compartirlo con la familia, y para tu sorpresa tu hermana no te cree, tu vieja se piensa que le estas haciendo una joda y te corta y tu abuela te pregunta si tiene que felicitarte... por supuesto que tus suegros se emocionan, te felicitan y te repiten una y otra vez ¨ ya era hora de que nos dieran un nieto ¨.

Como sea, de golpe y porrazo te cae la ficha de que vas a ser mama, mamita, madraza, una gorda embarazada que no va poder ni mirarse los pies debajo de esa panza... en fin! Que viene un bebé en camino y que no cabe duda de que ese bebé es tuyo!

Seguinos como ell@s!!!!