jueves

III. Buscando al dotor...

Tarea difícil si las hay... lamentablemente venís a descubrir en este momento que tu ginecóloga de toda la vida es solo eso, ginecóloga. No te queda otra que salir a buscar al tan famoso y mentado obstetra! Y una vez que comentaste en voz alta que estabas en esta búsqueda es el principio del fin, porque todas la mujeres que te rodean trataran de convencerte con cualquier artimaña de que vayas a SU obstetra... La primera es tu mamá que te sugiere que te atiendas con el obstetra que te trajo al mundo... no estará muy mayor ese hombre??? La medicina en estos años ha avanzado a pasos agigantados y no te sentís muy segura de ponerte en manos de un señor que a esta altura debería estar retirando en vez de seguir jugando al doctor. Tus amigas te llenan de datos, tu marido repasa toda la cartilla medica y vos lo único que sabes es que tenes la agenda llena de citas con diversos hombres y mujeres que te van a pesar y observar y tendrás que quedarte con el o la que te caiga mejor.

¿Que tenes
que evaluar para elegir el obstetra? Para empezar se te ocurre que si toda la vida elegiste ginecóloga porque te daba vergüenza abrir las piernas frente a un hombre (cabe aclarar que la vergüenza aparecía cuando las piernas las tenias que abrir para que alguien te examine por dentro, porque en otros planos de la vida se te daba muy bien esto de abrir las piernas) deberías buscar a una obstetra. Pero vaya a saber por que extraña razón hay mayor cantidad de obstetras hombres que mujeres. Por otro lado, pensas, debería ser alguien que sea tu aliado a la hora de convencer a tu hombre de que ahora sos la protagonista y él te tiene que cuidar y mimar. Alguien preocupado por que no te pongas como una vaca... que otra cosa??? Termias yendo al obstetra que te recomendó una mina del trabajo con la que jamás habías cruzado una palabra.

Primera impresión: serio, seco, de pocas palabras. Perfecto! Ideal para tu neurosis.. te imaginas si es un tipo que te deja preguntar, preguntar y preguntar... vivirías adentro de su consultorio... y tu marido? con el miedo que tiene cada dos horas llamaría a su celular, que solo te lo dio para urgencias, para preguntar por cada gesto, cara o sonido que vos hagas. Y como dicen en las propagandas, la primera impresión es la que cuenta, como buena masoquista que sos el tipo que peor te trato es el elegido, al fin y al cabo la última que vez que hiciste eso tan mal no te salió, ya llevas 4 años de casada...

Seguinos como ell@s!!!!