Mostrando entradas con la etiqueta cuerpo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuerpo. Mostrar todas las entradas

miércoles

Incomodidaes corporales


Incomoda pregunta que solo una hermana puede hacer: ¿Estas haciendo la gimnasia para recuperar el perine? La guacha me cuenta que leyó en Internet que es importante mantenerlo en forma para cuando pueda volver al ruedo.La cuestión es que hay unos ejercicios que se llaman kegels, y son facilisimos de hacer pero para que funcionen hay que hacer 100 repeticiones mínimo diarias. Es fácil, contraes, retenes, largas. Y como una boluda me al día siguiente mientras lavaba los platos me pongo a hacerlo, pero tengo aque abandonar la tarea porque todavía con contaba con que retener no tengo nada!

Me quede pensando, igual, en el tema de recuperar mi cuerpo y veo en un programa del cable el metodo Baby Tai-chi. Son ejercicios para recuperar la figura sin tener que dejar al bebe. Agarras al bebe (como si se hubiera cagado) y lo llevas para adelante y de vuelta al pechovuelta, al costado y vuelta, y asi sucesivamente (¿lo vas graficando en tu mente?). Lo mismo para tonificar los glúteos, para abajo y arriba, siempre manteniendo esta postura. Y por último, en la cama, mientras le haces el provechito te pones al baby arriba de la panza y haces abdominales pero en vez de con pesas con peso. ¿No es genial?

viernes

IV. No fumarás, no tomarás y otros mandamientos...

Después de estos primeros meses de euforia en donde todo su ser se sale de tu cuerpo de la alegría empiezan los momentos de terrible ansiedad. Es que una vez pasada la novedad empezas a caer en que ya no podes volver a ser la misma de antes y que por lo menos durante los próximos 6 meses tendrás a alguien encima diciéndote lo que podes hacer o no. Y eso te cae de golpe un día en una fiesta a la que vas luciendo un hermoso straples que te marca tu incipiente pancita. Entras como si te llevaras el mundo por delante, nunca te sentiste tan confiada con tu cuerpo, ni siquiera después de la dieta aquella en la que solo comías arroz integral y estaba estupenda. Todo el mundo a tu alrededor se para para saludarte, felicitarte y preguntarte boludeces como ¿ya elegiste nombre? (te acabas de enterar y ellos pretenden que tengas tu vida y la de la pequeña criatura resuelta...). Tu gordo te lleva del hombro orgulloso de la hembra y su pequeña cría que viene en camino hasta que llegan a la barra, te pedís una birra y de golpe se hace un enorme silencio y con caras de desaprobación todos a tu alrededor te miran como si fuera una asesina!. Ni hablar de cuando se te ocurre empezar a mirar con ganas el cigarrillo que se prende una amiga tuya en tu cara... y eso que solo sos fumadora social pero ¡como le darías unas pitadas ahora que no podes..! y de repente te das cuenta que todo lo que consumías con total normalidad y ahora esta terminantemente prohibido te genera ganas, y ganas y mas ganas... es que lo prohibido tiene otro gusto, y ahí estas, escondida detrás de una mesita robando los culitos de champagne que dejaron tus amigos en sus copas, nada mas humillante que eso. Encima terminas cargando a tu marido que se empedo a mas no poder, tranquilo porque hoy tenia alguien que maneje hasta tu casa. Sobria, embolada y con los ronquidos del gordo en la oreja te das cuenta que lo que viviste hoy es la primer humillación de otras tantas que vas a vivir a lo largo de estos meses y decidís que por el resto del embarazo se acabaron las fiestas!

miércoles

II. Mi cuerpo bendito envase

¨Me tomaron el cuerpo!¨ exclamaste con una mezcla de alegría y angustia en la primera sesión de terapia desde que te enteraste de la noticia!. Y es que antes de enterarte que no te venía porque estabas embarazada, no te habías percatado de que una chica pero molesta pancita estaba asomándose como un rollo por los pantalones. Pero desde que generaste la conciencia de que tenes ¨ una semillita ¨ ahí en tu panza empezaste a descubrir los pequeños cambios que se produjeron en tu cuerpo.

Tu cintura, que nunca fue la de una modelo, directamente no aparece y estas empezando a parecerte a una heladera (mas precisamente la tuya, ya que por cierto te diste cuenta de que estas re- blanca y no podes tomarte una cama solar, cosa que por otro lado nunca hiciste pero que justo hoy se te ocurre que podrías hacer). Además de los molestos granitos que te salieron y que tu dermatólogo te advirtió que te pueden salir mas... ni hablar que el primer regalo que te hizo tu vieja fue una loción anti- estrías. Como sea todo esto te trauma y necesitas alguien de confianza para confesar lo inevitable (no es que confíes en tu terapeuta pero contas con el secreto profesional y todo lo que digas no podrá ser usado en tu contra en cualquier discusión): la noticia de un bebé te alegra pero te desespera perder tus formas y no recuperarlas jamás. En eso te pasas el primer traumático trimestre en donde tu panza parece la de una mina que se paso con los postres, la ropa no te cierra pero todavía no estas como para comprarte la de embarazada, y para colmo no podes usar los beneficios de la panza para que te den el asiento en el colectivo porque tendrías que andar con un cartel explicativo que advierta es panza de embarazo!.

Tu terapeuta, tus amigas, tu marido, tu vieja, todos se empeñan en hacerte entender que a partir de ahora solo sos un envase y que mejor que te acostumbres a esto porque en unos meses más vas a ser una especie de vasija de esas que te venden en el norte con la base bien ancha para depositar al pequeño engendro que crece dentro tuyo!

Seguinos como ell@s!!!!